PROCESO INDUSTRIAL


Ya que el alcornoque es descorchado, las láminas retiradas se utilizan de dos formas: completa para elaborar tapones y el sobrante o el que tiene menor calidad para fabricar aglomerados.

En primer lugar el corcho se almacena, después se separa, por su buen estado, aquél que es útil para fabricar tapones pues por encontrarse fracturado o defectuoso se destinará a los aglomerados; posteriormente se somete a un proceso de cocido en agua hirviendo con el fin de limpiarlo, aumentar su espesor y mejorar su flexibilidad.

Tras hervirlo es necesario volver a almacenarlo en una bodega especial donde se encuentran las planchas: se prensa y permanece allí por un periodo no mayor a cuatro semanas, tiempo suficiente para que logre secarse y adquirir las condiciones necesarias para el recorte, parte del proceso donde se retiran los sobrantes de las láminas. Ya listo se mide su espesura, y en función de ésta se clasifica pues determina para qué uso industrial es adecuada. La última parte consiste en prensar las láminas y empaquetarlas. Esta primera fase es considerada artesanal y generalmente se realiza en pequeños talleres ubicados en las proximidades de los bosques de alcornoques.